"Cuenta la historia que cada mañana la emoción se hacia sentir desde el primer segundo en que abrían sus ojos. Era inevitable hacer caso omiso a las imágenes mentales que llegaban poco a poco del inconsciente al ser consiente... soñar era la forma que tenían para que estuviesen más cerca y sentirse como aquellas veces en que estaban juntos, en donde las miradas detenían el tiempo y en donde la distancia desaparecía, no existía.
Sabiendo que era muy difícil que sus vidas siguieran un mismo camino, no podían negarse el uno al otro que cada vez que compartían, eran los seres más felices del universo. Esa felicidad no era efímera porque duraba infinitamente más de lo que duraban sus encuentros, fugaces pero tan esperados y anhelados por los dos. La alegría era espontánea cada vez que sus miradas se cruzaban, lo que hacía que esa felicidad durase tanto o más de lo que unidos pudiesen imaginar.
Tantas experiencias vividas juntos, como también por separado, hicieron que jamás pudiesen separarse. A veces la distancia no era tan grande, pero el tiempo que transcurría entre un encuentro y otro era interminable, agobiantemente interminable. Pero ese mismo tiempo les enseñó que él no cura nada, que él no trae consigo al olvido... todo lo contrario, con el tiempo aprendieron a convivir con todo lo que cada uno era, y que olvidar es sólo una palabra que permite a los ilusos creer que el olvido existe.
¡Qué manera de disfrutarse el uno al otro!, qué manera de reír, qué manera de gozar, qué manera de soñar juntos, qué manera de recordar... era evidente que existía algo más, algo que sólo el paso del tiempo les permitió comprender y así, darse cuenta que la vida y el destino les deparaba algo más. Pero sus mundos chocaban, tanto que a veces que perdían las esperanzas creyendo que el universo conspiraba en contra de ellos, a pesar de todas las dificultades que estaban dispuestos a sobrellevar.
A veces sobraban las palabras porque las miradas lo decían todo, otras veces morían por expresar tantas cosas pero no sabían si la vergüenza, el miedo o las circunstancias impedían que la real sinceridad saliese a flote. Pero de todas formas ella sabía lo que pasaba en el corazón y la mente de él, como él también tenía muy claro que pensaba y sentía ella por él.
Y así el tiempo fue pasando y las emociones y sentimientos se fueron evidenciando, más claras, más potentes, más profundas. ¿Pero qué podían hacer? Él, un animal salvaje, pertenecía a una manada distinta a la de ella, una manda ya formada... Ella, una animal en peligro de extinción, jamás podría entrar a competir con semejante abismo. Y así, las supuestas lógicas de la naturaleza se resquebrajaron y tanto él como ella descubrieron que el ser tan distintos los hacia compenetrarse cada vez más.
A pesar de todo lo bello, el universo seguía poniéndolos a prueba, o eso era lo que ellos pensaban, lo que ellos creían sentir... de alguna u otra forma, esos lazos que se volvían cada vez más y más estrechos, los distanciaban cada vez más. No se imaginan cómo y cuánto se querían, cómo y cuánto se extrañaban, cómo y cuánto se soñaban. Separarse jamás, aprender a vivir con la distancia sí. Olvidarse nunca, aprender a vivir con los recuerdos sí.
Y es así como su historia jamás tendrá final, su historia nunca terminará. Pueden que pasen los días, los meses, las temporadas, el invierno y el verano, pase lo que pase en la vida de cada uno de ellos, pero jamás nunca, ni el tiempo ni la distancia los separarán... podrán no verse, podrán no comunicarse, pero jamás dejarán de creer que nuevamente sus caminos se juntarán, mañana, pasado o quien sabe cuándo, sólo saben que todo aquello que les permitió unirse, estará intacto esperando ese anhelado momento de reencuentro y felicidad.
Por eso, cuenta la historia que cada mañana, aún, se estremecen recordándose."
Extractos de un cuento de autoría propia.


Inquietante historia, llena de altos y bajos, en donde el amanecer es un protagonista indiscutible, sin importar por donde salga el sol, por el lado del mar o por el lado de la montaña, siempre se recordarán el uno al otro.... Esas son las Historias que definen tú vida y sin importar si llegasen a ser un calvario o dicha , te harán sentir vivo y desde lo más profundo del alma uno las termina agradeciendo porque no hay nada más hermoso como sentirte vivo.
ResponderEliminarLinda historia,
Saludos.
Dicha siempre.
EliminarVolviste!!!!
ResponderEliminarOye una pregunta, estos animales con herbívoros o carnívoros? xD mismo me esta pidiendo el cuento completo, nada de extractos, donde lo encuentro? Jajajaja.... Me gusto, sigue escribiendo Flaca, cuidate!
Jamás me he ido :)
EliminarJajajajaj dile a mismo que no tengo problema en contarle la historia completa... un abrazo!
Quizás en otras vidas, en otros días o en otros lugares.
ResponderEliminar